¡Hola a tod@s!
Empezaré diciendo el propósito de este blog sobre mi Erasmus en Alemania.
La idea creo que surgió (y digo creo, porque no me acuerdo) un día en la residencia, seguramente en la habitación de Atenea. O también pudo surgir haciendo el mongolo con Bea en la Biosanitaria. No lo sé, el caso es que surgió y su propósito desde un principio fue contar mi experiencia Erasmus en Saarbrücken, una ciudad alemana situada en el estado federal del Sarre, pegadísima a La belle France (bueno, y a 80 Km de Luxemburgo, con un tren maravilloso a París y todas esas cosas…) y de unos 250.000 habitantes. ¿La conocéis? ¿No? Entonces ya sabéis de ella lo mismo que yo. :)
Como todavía no me he ido, no os puedo contar las desventuras que viví para llegar, si me he perdido en Barajas o alguna cosa similar. Pero, como me lo he pasado muy bien hasta el día 12 de agosto, pues os lo voy a contar. (Vamos, que voy a relatar los días que pasamos en Sanxenxo y el resto de mi verano.)
Regresé a Granada el 6 de julio, y tras despedirnos de Antonio y prometerle chocolate de Astorga, marchamos a León. Allí pasamos mucho frío, vimos esa preciosa, altísima y maravillosa catedral (si no la llego a ver, mato a Paula), pasamos mucho frío y vimos el resto de la ciudad. Pasamos mucho frío y fuimos de tapas. También pasamos mucho frío. ¡Por cierto! ¿He comentado que pasamos un frío glacial? Creo que no.
Por la tarde, el papá de Paula, muy amablemente, nos llevó hasta Ponferrada, donde vimos a Berta (que es la mamá de Atenea, para el que no lo sepa) y conocimos a Benja (el primo de Ate, para el que no lo sepa) y estuvimos un ratito jugando a la Wii. Por la noche fuimos a tomar esas patatas bravas que Atenea nos había prometido desde hacía siglos (Y estaban muy buenas, que conste en acta) y después vimos el castillo (¡tan bonito él!) y pues a dormir, o hacer el tonto un rato las cuatro. (Sí, que he nombrado a Paula y a Atenea, pero de Laura nada, que la pobre estaba también presente)
Al día siguiente nos fuimos en el bus hasta Santiago (con guitarra y todo, ya quisieran los bohemios compararse con nosotras…) y por la noche fuimos a recoger a la Lirio…digo a Carmen. Y desde Santiago a Sanxenxo condujo Paula, y nos llevó muy bien, que conste en acta también.
Luego ya hay unos cuantos días que en mi cabeza son una mezcla imposible de ordenar, pero vamos, que es rapidillo. El primer día que bajamos a la playa, aquí una servidora se cayó y se hizo algún que otro rasguño, con cicatrices que lo prueban, pero como creo le dije a Claudia, eso son anécdotas que contar (lo que pasa es que ahora cuando lo cuento pues diré que fue en medio del Amazonas, buscando especies de murciélagos vampiro no descubiertas aún, es mucho más guay). Creo que fue a la mañana siguiente (digo mañana, porque las 6:30 am ya es un nuevo día, pero vaya…) cuando nuestros encantadores vecinos usurparon nuestros dulces sueños con la melodiosa voz de Julio Iglesias y su “Hey, no vayas presumiendo por ahí”. Tras acordarnos un poco de su familia (o un mucho por mi parte) a las 7.00 cortaron (por cierto, enhorabuena a los que se casaban. Sin rencores). Pero, como nosotros somos unos chavales encantadores, por la tarde, cuando abrieron la puerta, decidimos recordarle su preciosa serenata mañanera con un “clavelitos” muy afinado. :) (Oh, y la actuación especial de Benjaminga y su “viva Julio Iglesias”)
Durante esos días también bajamos a la playa, comimos gofres, jugamos a las cartas y cocinamos (aunque el primer día quemamos un trapo…jajajaja) Vamos, que lo pasamos bien. También me hicieron una despedida Erasmus sorpresa en la que lloré, aunque de esto no pondré fotos, o no podré hacerme la chunga nunca más. El día 15 nos fuimos a pasar el día en Santiago porque la pequeña Lirio del Valle se nos iba. Fuimos a la Catedral, la vimos y tal… ¡y vimos el Botafumeiro! Algo que, el año pasado, no pude ver… ¿por qué sería? Mejor ni recordar. Nos despedimos de Carmen por la tarde y me prometió una visita en Alemania, o vete a saber dónde. Al día siguiente fuimos a la playa donde Benja y Carlos acabaron bañándose y a nosotras nos hizo unas fotos preciosas el papá de Atenea.
Y pues al día siguiente nos fuimos a Ponferrada, a buscar Laura y yo un autobús que nos trajese de vuelta a este fresquísimo sur. Al final conseguimos billetes. (Claro, si no los hubiésemos conseguido no estaría escribiendo esto…) Por la noche, fuimos a ver la última peli de Harry Potter, o sea, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte parte II. Ahí, Ate y yo diciéndole adiós a nuestra infancia maravillosa…pero no hablaremos de Harry Potter, porque entonces a mi me dan las uvas. Total, que volvimos a casa de Atenea a dormir. Después de hacer un rato el tonto, Carlos puso Cuarto Milenio, ese maravilloso programa que cuenta hechos paranormales. Vaya, lo mejor para ver antes de dormir, es como una tila. Y nada, ahí que estuvimos los dos viéndolo, hasta que a mí me empezó a dar yuyu y decidí dormirme.
Al día siguiente, Laura y yo nos vinimos para el sur…aunque eso fue un caos, al menos para Laura. El Supra llegó TARDE, algo cuanto menos INUSUAL. Y perdió el bus de Madrid-Granada. Ni siquiera nos despedimos como Dios manda con tanto lío…pero nos veremos en Granada. ;) (O en París, pero esperemos que antes en Granada…jajaja)
Y con esto y un bizcocho pues nos encontramos con el calor andaluz.
En Linares he salido más bien poco, pa que nos vamos a mentir. He quedado con Ana, Lucía, Sara y toda la gente…cuando hemos coincidido. Pero es que yo soy más de cafeses que de cubatas. Y pues así destacable decir que una de esas tardes que quedé con Ana y Lucía, ni siquiera me saludaron, directamente se fueron al “Jo, tía, eres igual que Hermione”. Hola ¿eh? Jajajaja. También fui a tomar un helado con Chechu, y estuvo contándome las nuevas de nuestra amiga. :]
El último día antes de mi migración serrana estuvimos cenando en el parque del IPE y salió el tema de la JMJ, y nada, Maku y yo defendiendo al Papa ahí, como buenas feligreses.
Y hablando un poquitín de la JMJ, tengo los dientes largos por no haber ido…y también mencionar, ya que no lo harán en la televisión, que han recaudado unos 160 millones…¿cuántos dio el Gobierno éste maravilloso que tenemos? Es que creo que los ha recuperado con creces. Y ya de este tema no toco más.
Y bueno, el 12 de agosto llegó, y a mí ese día me entró uno de esos ataques de ansiedad que me solían dar hace tiempo, vaya, en febrero. Y se me cayó el mito ese de que los alemanes son organizados. ¡Mentira cochina! Total, que me tuve que empezar a buscar un puente bajo el que vivir. Menos mal que Saarbrücken significa “puentes del Sarre”, que si no…en fin, tras mandar correos que a día de hoy no me valen para nada porque me tengo que volver ya de la Sierra (lugar en el que soy inmensamente feliz, por si no lo sabéis…), llega el día 14 de agosto y nos toca venirnos a la Sierra. Mi sorpresa aumenta (bueno, tengo que reconocer que no recordaba a esta “persona” y tuve que leer un par de veces el nombre en la pantalla) cuando me encuentro un sms de una persona de cuyo nombre no quiero acordarme. Quizá no debería contarlo, pero como no me callo ni debajo del agua, y menos algo tan sumamente patético, pues lo cuento aquí, así me río cuando esté en Alemania muerta del asco. El caso es que no sé por qué le dio el volunto, supongo que porque se iba a la JMJ y temía que el Papa la echase por bicho y esas cosas…o quizá estaba acompañada de ciertas personas…espero que no usen el abrigo blanco en agosto. El caso es que leí un “Hola, Luisela, sé que me odias y todo el rollo y no pretendo lo contrario. Sólo quería desearte suerte en Passau, que aprendas mucho y cuídate”. (Bueno, imaginaos el sms abreviado y escribiendo los nombres propios en minúscula, vaya) Me entró la risilla floja y un tanto malévola que me entra muy poquitas veces y por mi mente en ese momento pasó desde la más cruel de las torturas hasta el mandarle un simple “JAJAJAJAJAJAJAJA”. No sé, a una persona que os ha “puteado” (y perdón por el lenguaje, pero es la palabra que mejor corresponde a sus acciones) durante un año y medio, os ha estado echando en cara que no hayáis estado con ella en todo momento (¡eh! Después de un año de convivencia imposible, donde uno de sus actos fue despertarme a gritos y zarandearme estando con gripe A de esa ;D) se ha ido inventando que la has ido criticando con todo el mundo y, además, ha criticado a tu amiga con todas sus ganas… ¿qué le diríais? Ya por curiosidad. Pues aquí la menda decidió mandarle un sms que ponía “No te odio, en realidad me gustaría hacer las paces porque me da mucha pena esto” :)
¡Es que soy tan buena! Es broma…acto seguido le envié otro en el que ponía “Epic fail y maximun trolling” por supuesto acompañado con una educada posdata donde le pedía que no volviese a contactar conmigo en su vida. Pero muy educadamente, para que no se diga.
No me gusta ser mala, pero me lo ponen a huevo. Ya que he tocado este tema, me gustaría agradecerle a Ate su twitt, y decirle que para grande ella, que después de ser ella la víctima, no ha borrado a nadie de facebook y sigue saludando por la calle a…esos seres. Lo siento, pero me niego a llamarlas personas. Y tengo mis motivos.
Pero volvamos a mi vida, ya que mi ego no me permite desviarme de ese tema, además, ya queda poco.
En la Sierra las cosas perfectamente. Un tiempo maravilloso y un safari a costa de avispas gracias a mi maravillosa raqueta de bádminton. También una botella de vodka negro y coca cola con Mary y Gonzalo y unas cuantas partidas de Trivial. Y una queja a los de Movistar y sus módems de Internet. :]
Resumiendo, que este verano, quitando los asuntos alemanes, está siendo muy muy bueno.
Bueno, y lo dejo ya, que me voy a ver Hannibal Rising, una película que recomiendo a todos los fans de Hannibal Lecter. (Lo de que salga Gaspard Ulliel es un punto extra. Jajajajaja)
Tschüss für alles! (¡O como se diga!)
PD: Subiré fotos cuando Laura se digne a subirlas a Tuenti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario