jueves, 22 de septiembre de 2011

Wilkommen aus Deutschland!

¡Oyequépasa!


Definitivamente, voy a escribir todo TODO e español. No por ná, es simplemente que la cabeza me baila entre un mejunje de inglés, alemán y español. Creo que lo bautizaré como Espalemglish. 
Pero en fin, procedamos a relatar los primeros días Erasmus.


El vuelo...bieeeeeeen. Pero no me gustan los aterrizajes. Los cambios de presión me sientan mal a los oídos, y por consiguiente, al humor. (Eso y tener a dos mochuelas dando por saco al lado, he de añadir.) Total, que entre pitos y flautas, llegamos a Frankfurt. En realidad de Frankfurt no he visto ná, salvo la estación de trenes y el aeropuerto. Y particularmente, creo que se parece más a un lúgubre metro de Nueva York que a otra cosa.
Pues eso, que nos montamos en nuestro tren rumbo a Saarbrücken tras chapurrear un poquitajo de inglés. Un tren tranquilo, un viaje bonito y un señor muy simpático que hablaba español muy bien y nos ayudó un poco. (Tirando a bastante, todo sea dicho) y nos plantamos en el Sarre en unas dos horitas. 
Encontramos un Burguer King, un McDonald y nuestro hotel, que está al lado de la estación. Es un cuchitril SIN ascensor (y tuvimos que subir ANDANDO dos pisos y medio con tres maletas de veinte kilos) y la recepcionista es una colgada loca que no nos quería dar nuestras habitaciones. Menos mal que llegó el jefe (que no tiene ni papa de inglés) y entre el "chu rums" y "faif person" nos medio entendimos. Problema de la habitación superado.
Dejamos las cosas, nos duchamos...y la straße. Y descubrimos que Saarbrücken es una ciudad muy bonita. Tiene un ayuntamiento que ya quisiera el de mi querida Linares, unas iglesias de esas altas alemanas que quitan el hipo y muuuuuuuchas más cosas. Mi hermana y mi prima fueron de compras (a H&M, señores, que gracias a Dios no tenemos en España) y el resto estuvimos tomando unas auténticas Bratwurst con una salsa de curry que te mueres. Estómago feliz en panza, nos pateamos la ciudad y acabamos cenando en un italiano donde (atención, agárrense que vienen curvas) ¡chapurreé alemán! Por algo se empieza ¿no?
Tras una cena muuuuuuuy rica, volvimos al hotel, tras tomarnos un café en el McDonald, donde nos encontramos con el clon (y cuando digo clon, es CLON) de Justino Bieber. Sí, el de "Baby que tiene que dar un concierto en Somalia. Y después nos fuimos al hotel.
Charla un ratito con Isa para planear mi llegada a Köln, y con Ate y Paula para contarles que tal todo (Era la residencia que decía..¬¬) y a dormir, o a intentarlo.


Esta mañana hemos ido a la Universität a hacer el papeleo de rigor, que mañana cierran. He dejado dos maletones en la residencia, y todo solucionado. He comprado mi billete para Colonia el veinticuatro y ea, a vivir la vida...digo la Erasmus. En diez minuten nos vamos a zamparnos otra Bratwurst por ahí a la calle, así que voy a ponerme las Converse y bajo corriendo a la calle.


Tschüss!


PD1: Aquí no habla INGLÉS ni el tato.
PD2: Hay un alemán riéndose escandalosamente y de forma muy rarita por aquí.
PD3: No recuerdo la posdata 3.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Adiós mi España querida

¡Bueeeeenas noches!

Ich bin…de los nervios. Para qué voy a mentir, y para qué lo voy a escribir en alemán si me voy a hinchar a partir de pasado mañana (que no había contado yo con la noche en Madrid)
ME-VOY-MAÑANA-A-ALEMANIA.

Y es que eso de irse a Alemania es chungo. Que sí, que la peña dice que mola mogollón y todo eso. ¡Cómo si  dejar tu casa, tus padres, tus amigos, tu idioma y ese tipo de cosas fuese cosa fácil!
No señores, no lo es.

Echaré de menos que mi madre se ataque y a mí me den ganas de cruciarla. Y que a mi padre le dé por contestar mal a todo el mundo. O encontrarme la habitación hecha un asco por culpa de mi hermana. (Bueno, de esto no estoy del todo segura, la verdad.) Y al perro, que es el único que me hace fiestas cuando llego a casa. <3

Y Granada…mi preciosa y adorada Granada. Por muy sucia que esté siempre, desgraciadamente. Sin la Alhambra, ni ese Paseo de los Tristes donde puedes morir atropellado fácilmente…ni mis amigas. No veré a Paula bailar por los pasillos en sujetador…ni a Laura clavándose chinchetas en los pies…ni a Ate trolleándole cualquier cuenta a Laura…

Y echaré de menos ir a Hogwarts…digo a Traductores, leñe. Las clases sentadas al final del aula 15 con el portátil hablando por chat con Bea Ruiz (que estaría sentada detrás o al lado…xD)…la gente rarita que se pasea por ahí (cuando hayáis visto a alguien hacer una exposición con gafas de sol lo intentáis superar)…correr con Bea Vílchez por los pasillos encerados y tirarnos de rodillas…las tonterías en inglés con Isa y Vanessa…y las clases en el aula de civi/lengua con Bea Palma el año pasado… ¡porque qué narices! Tengo una clase cojonuda.

Y tomarme un café con Ana y Lucía en cualquier sitio de Linares. O con Chechu. Y contarnos historias, durante horas.

Sin duda ninguna. Echaré mucho mucho de menos España, y a mucha más gente.
Pero…Alles wird gut.
O eso espero.

Quitando eso...he de decir que YA tengo residencia. Y no, no me preguntéis cuál es, porque no lo sé, pero me da lo mismo, lo que cuenta es que ya tengo. También procedo a anunciar que he aprobado francés C3 y TPT. Así que supongo que es un buen día, por mucho que me pese.

PD: Espero que el blog os guste con un aspecto tan…Gryffindor. Pensé en colores marrones y ocres, por eso del otoño, pero luego salió mi vena freak.




domingo, 11 de septiembre de 2011

¡Maletas, maletas everywhere!


Hallo allerseits! (O en español “holaatodoelmundo”)

Nada, escribo esto porque ya sí se le puede llamar “experiencia Erasmus” al hecho de hacer las maletas. Al menos con mi madre al lado estresada perdida, cuando aún quedan 10 días. (Creo que quiere echarme de casa antes de tiempo.)

Total, que el estrés maletero unido a un par de estúpidos muggles que hoy se han puesto de acuerdo para incordiarme, me han puesto de malas pulgas. (Sé que es una actitud poco Gryffindor, pero soy un ser extraño hasta para los magos, I know.) 

Y nada, por las mañanas un poco de repaso a inglés, que manda lots of eggs que me catearan el fucking english. No sé si aprobaré, pero me la trae al fresco de una mala manera que creo que nadie se imagina.
Los demás exámenes fifty fifty…civilizaçao portuguesa muito bem, al igual que (creo, porque con esa mujer nunca se sabe) TPT. Traducción 3… más nos vale a todos reírnos, francamente. Y de Francés C3 no me río porque me cabrea que me roben 20 minutos así a mansalva como hicieron. Total, que en primero fui mucho más feliz que lo que he sido en segundo. (Salvo por el segundo cuatrimestre, que he de decir que ha sido cojonudo, sin perdón por la expresión, que estoy hasta el moño de ser fina y educada.

Sigamos. Hoy es 11 de septiembre, fecha que se recordará por los atentados de hace diez años. No quiero recordar ese desastre porque es demasiado triste y terrible para mi gusto, pero bueno, supongo que hoy muchas personas de países diferentes se sienten unidas por el mismo sentimiento. (Y hasta parece que ha quedado bonito y todo) Así que mucho ánimo a las familias de las víctimas y de esas personas que dieron su vida por intentar salvar a otros. (Lo siento, esto quedaría mejor expresado en inglés)
Tristes recuerdos atrás, toca mirar para adelante. 

En realidad esta entrada es estúpida, además de corta y poco interesante. Pero supongo que necesitaba descargar algo de mi frustración, o descuartizaba a alguien. Y la sangre no sale fácilmente.

Pues ea, hasta la próxima.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Harry Potter vs Crepúsculo.

Querid@s lectores de este, mi blog:
El segundo post que escribo en mis veinte años de vida se lo voy a dedicar a Atenea y a Azu. No porque sean mi amigas y todas esas cosas, si no porque sé que apreciarán el contenido de esta entrada.
¿Crepúsculo o Harry Potter?
Algunas niñas de clase de mi hermana y del inmensísimo ciberespacio afirman sin ninguna duda que Crepúsculo. Es obvio. Un “vampiro” tremendamente potente que se enamora de una sosa feúcha. Además, es lectura ligera, con frases simples, muchos puntos y en el caso de Luna Nueva varias páginas con UNA sola palabra escrita en ellas. Vamos, igual que El Quijote.
Harry Potter, sin embargo, es otro cantar. Allí no sólo aparecen personajes para dar y regalar, también tiene frases largas. Y nombres raros. Y enseñan valores. Y da juego a la imaginación. Claro ¿para qué queremos los jóvenes de hoy en día valores como la amistad, el amor o la valentía? Pues para nada, incultos, para nada. Habiendo vampiros que nos van a librar de las dificultades de esta vida…
Además, Crepúsculo también nos enseña muchas cosas.
Lo primero, chicas, es que si un día tenemos un novio y nos deja en medio del bosque, lo mejor es tumbarse en el suelo y dejar pasar las horas plácidamente, pues vendrán los hombres lobo a salvarte. Porque los licántropos son seres dulces. Vamos, perritos de peluche achuchables. Sí, sí, esa descripción que se ha dado siempre de “monstruos devora niños” es totalmente falsa. Que se lo digan a Remus Lupin…digo a Jacobo Black.
Otro valor que nos enseña Crepúsculo es la amistad. Que casi se me olvida. Porque claro, Bella Cisne es una gran amiga. ¿Qué tu novio te deja tirada en medio de la Selva Negra? Don’t worry, llama al perro-indio. Un pagafantas de los de toda la vida, pero petado a anabolizantes. Un chollo, señores. Además, el chico te consuela, te devuelve esas ganas de vivir que habían huido con Eduardo, te regala una moto… ¿Y tú qué haces? Pues vuelves en cuanto Eduardo te hace señales de humo. ¿Qué hay que meterse en la cueva de los súper malos? Pues venga, vamos, total, entre eso y las pulgas del chucho pulgoso… (Con todo mi respeto hacia Sirius Black, él es diferente)
Y otro valor que nos enseña Crepúsculo es…es…me he quedado sin argumentos. Lo siento, crepusculeras, lo he intentado. Ahora quizá los que lean esto (que no creo que sean muchos) y sean fans de la saga vampírica, empezarán a despellejarme y echarme alcohol (Azu, esto va por ti…jajajaja) porque hablo de su saga sin saber. Pues no, people, aquí una servidora se ha leído los libros. Y tengo que reconocer, muy a pena mía, que a mis dulces e ignorantes dieciséis, caí bajo el influjo vampírico. Sí, yo también fui de esas de “ohdiosmíoEdwardteamomuérdeme”, pero gracias a Dios, Morgana, Slytherin o Buda, esa etapa pasó. (Gracias madurez, nunca te estaré suficientemente agradecida)
Sin embargo, el gafotas de Potter lleva conmigo desde que tenía diez años. Y ahora tengo veinte. Echad cuentas. (Y no, madurez, ahora no hace falta que aparezcas) A día de hoy, tras haberme leído cada uno de los siete libros como mínimo un par de veces (En realidad los cinco primeros han sido más…muchas más…jaja) sigo sintiendo los mismos nervios cuando abro La Piedra Filosofal o La Cámara Secreta. Y sigo llorando cual magdalena con la muerte de Siriusín. O con la de Remus, o con la de Dobby… En fin, que me sigue alucinando.
Harry Potter me enseñó a ser muchas veces una insufrible sabionda como Jermaini. Gracias a esto los estudios no me han ido del todo mal.
También me dio la oportunidad de soñar con magia, unicornios, gryndilows, hombres lobo que tienen una forma humana adorable e increíblemente buena, pelo de color azul turquesa, sirenas que son feas…
Los Merodeadores me enseñaron que a pesar del odio, se tiene que tener compasión con los enemigos, a imaginarme bromas sobre cabezas reducidas y rosas…Que la perseverancia al final tiene sus resultados (que se lo digan a Lily Evans ;D), que a veces las creencias de la familia no son las más adecuadas o que hay que ser tolerante, ya seas humano, reno, hombre lobo o un ornitorrinco verde.  (¿Se nota mucho que los Marauders tienen mi corazoncillo ganao?)
Hermione no se desmayó cuando Ron se largó dejándola a ella y a Harry con el marrón. No, la tía siguió a lo suyo, vamos, lo que se dice salvando el culete a todo el mundo mágico.
Por no hablar de la de chicos guapos que hay, que ya quisiera Edward Cullen. Porque vale, Harry y Ron… pero… ¿Bill Weasley? (Ojo, NO el de la película xD) con ese pelazo y ese colmillo de dragón…grrr…jajajaja. ¿Y Draco, el malote de Slytherin? Y encima rico. ¿Y Remusín? ¡Pero si es lo más mono y adorable que puede haber! Con sus libros, así, tan modosito, con su pequeño problema peludo a cuestas…Por no hablar de Sirius Black, porque ya quisiera el Eduardo de las narices llegarle a los bajos de la túnica a Siriusín. Tan guapo, rebelde, con ese pelo que cae con elegancia y naturalidad…con esas idas de olla que le daban a él. Vamos, que se te parte el alma cuando lo ves caerse por el velo. ¡Cuánto he llorado yo por este hombre! Pero vamos, que os podéis ir todas con Eduardo, que yo me quedo con Sirius “topamí”, sin ningún problema.
Y como CLARAMENTE Harry Potter le pega diez millones de vueltas a la bola de discoteca con patas que es Edward Cullen, lo dejo ya, que sé que soy muy pesada cuando se trata del gafotas.
Os dejo la que creo que es mi imagen favorita de todas las películas. No porque sea maravillosa, pero, a mi modo de ver, expresa el paso del tiempo, con todas las desgracias, y sin embargo, miradles, los tres ahí abrazaditos ellos, que para eso han sobrevivido. (De momento...) 


¡Travesura realizada! ;D

Summertime! Sanxenxo!

¡Hola a tod@s!

Empezaré diciendo el propósito de este blog sobre mi Erasmus en Alemania.

La idea creo que surgió (y digo creo, porque no me acuerdo) un día en la residencia, seguramente en la habitación de Atenea. O también pudo surgir haciendo el mongolo con Bea en la Biosanitaria. No lo sé, el caso es que surgió y su propósito desde un principio fue contar mi experiencia Erasmus en Saarbrücken, una ciudad alemana situada en el estado federal del Sarre, pegadísima a La belle France (bueno, y a 80 Km de Luxemburgo, con un tren maravilloso a París y todas esas cosas…) y de unos 250.000 habitantes. ¿La conocéis? ¿No? Entonces ya sabéis de ella lo mismo que yo. :)
Como todavía no me he ido, no os puedo contar las desventuras que viví para llegar, si me he perdido en Barajas o alguna cosa similar. Pero, como me lo he pasado muy bien hasta el día 12 de agosto, pues os lo voy a contar. (Vamos, que voy a relatar los días que pasamos en Sanxenxo y el resto de mi verano.)
Regresé a Granada el 6 de julio, y tras despedirnos de Antonio y prometerle chocolate de Astorga, marchamos a León. Allí pasamos mucho frío, vimos esa preciosa, altísima y maravillosa catedral (si no la llego a ver, mato a Paula), pasamos mucho frío y vimos el resto de la ciudad. Pasamos mucho frío y fuimos de tapas. También pasamos mucho frío. ¡Por cierto! ¿He comentado que pasamos un frío glacial? Creo que no.
Por la tarde, el papá de Paula, muy amablemente, nos llevó hasta Ponferrada, donde vimos a Berta (que es la mamá de Atenea, para el que no lo sepa) y conocimos a Benja (el primo de Ate, para el que no lo sepa) y estuvimos un ratito jugando a la Wii. Por la noche fuimos a tomar esas patatas bravas que Atenea nos había prometido desde hacía siglos (Y estaban muy buenas, que conste en acta) y después vimos el castillo (¡tan bonito él!) y pues a dormir, o hacer el tonto un rato las cuatro. (Sí, que he nombrado a Paula y a Atenea, pero de Laura nada, que la pobre estaba también presente)
Al día siguiente nos fuimos en el bus hasta Santiago (con guitarra y todo, ya quisieran los bohemios compararse con nosotras…) y por la noche fuimos a recoger a la Lirio…digo a Carmen. Y desde Santiago a Sanxenxo condujo Paula, y nos llevó muy bien, que conste en acta también.
Luego ya hay unos cuantos días que en mi cabeza son una mezcla imposible de ordenar, pero vamos, que es rapidillo. El primer día que bajamos a la playa, aquí una servidora se cayó y se hizo algún que otro rasguño, con cicatrices que lo prueban, pero como creo le dije a Claudia, eso son anécdotas que contar (lo que pasa es que ahora cuando lo cuento pues diré que fue en medio del Amazonas, buscando especies de murciélagos vampiro no descubiertas aún, es mucho más guay). Creo que fue a la mañana siguiente (digo mañana, porque las 6:30 am ya es un nuevo día, pero vaya…) cuando nuestros encantadores vecinos usurparon nuestros dulces sueños con la melodiosa voz de Julio Iglesias y su “Hey, no vayas presumiendo por ahí”. Tras acordarnos un poco de su familia (o un mucho por mi parte) a las 7.00 cortaron (por cierto, enhorabuena a los que se casaban. Sin rencores). Pero, como nosotros somos unos chavales encantadores, por la tarde, cuando abrieron la puerta, decidimos recordarle su preciosa serenata mañanera con un “clavelitos” muy afinado. :) (Oh, y la actuación especial de Benjaminga y su “viva Julio Iglesias”)
Durante esos días también bajamos a la playa, comimos gofres, jugamos a las cartas y cocinamos (aunque el primer día quemamos un trapo…jajajaja) Vamos, que lo pasamos bien. También me hicieron una despedida Erasmus sorpresa en la que lloré, aunque de esto no pondré fotos, o no podré hacerme la chunga nunca más. El día 15 nos fuimos a pasar el día en Santiago porque la pequeña Lirio del Valle se nos iba. Fuimos a la Catedral, la vimos y tal… ¡y vimos el Botafumeiro! Algo que, el año pasado, no pude ver… ¿por qué sería? Mejor ni recordar. Nos despedimos de Carmen por la tarde y me prometió una visita en Alemania, o vete a saber dónde.  Al día siguiente fuimos a la playa donde Benja y Carlos acabaron bañándose y a nosotras nos hizo unas fotos preciosas el papá de Atenea.
Y pues al día siguiente nos fuimos a Ponferrada, a buscar Laura y yo un autobús que nos trajese de vuelta a este fresquísimo sur. Al final conseguimos billetes. (Claro, si no los hubiésemos conseguido no estaría escribiendo esto…) Por la noche, fuimos a ver la última peli de Harry Potter, o sea, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte parte II. Ahí, Ate y yo diciéndole adiós a nuestra infancia maravillosa…pero no hablaremos de Harry Potter, porque entonces a mi me dan las uvas. Total, que volvimos a casa de Atenea a dormir. Después de hacer un rato el tonto, Carlos puso Cuarto Milenio, ese maravilloso programa que cuenta hechos paranormales. Vaya, lo mejor para ver antes de dormir, es como una tila. Y nada, ahí que estuvimos los dos viéndolo, hasta que a mí me empezó a dar yuyu y  decidí dormirme.
Al día siguiente, Laura y yo nos vinimos para el sur…aunque eso fue un caos, al menos para Laura. El Supra llegó TARDE, algo cuanto menos INUSUAL. Y perdió el bus de Madrid-Granada. Ni siquiera nos despedimos como Dios manda con tanto lío…pero nos veremos en Granada. ;) (O en París, pero esperemos que antes en Granada…jajaja)
Y con esto y un bizcocho pues nos encontramos con el calor andaluz.

En Linares he salido más bien poco, pa que nos vamos a mentir. He quedado con Ana, Lucía, Sara y toda la gente…cuando hemos coincidido. Pero es que yo soy más de cafeses que de cubatas. Y pues así destacable decir que una de esas tardes que quedé con Ana y Lucía, ni siquiera me saludaron, directamente se fueron al “Jo, tía, eres igual que Hermione”. Hola ¿eh? Jajajaja. También fui a tomar un helado con Chechu, y estuvo contándome las nuevas de nuestra amiga. :]
El último día antes de mi migración serrana estuvimos cenando en el parque del IPE y salió el tema de la JMJ, y nada, Maku y yo defendiendo al Papa ahí, como buenas feligreses.
Y hablando un poquitín de la JMJ, tengo los dientes largos por no haber ido…y también mencionar, ya que no lo harán en la televisión, que han recaudado unos 160 millones…¿cuántos dio el Gobierno éste maravilloso que tenemos? Es que creo que los ha recuperado con creces. Y ya de este tema no toco más.

Y bueno, el 12 de agosto llegó, y a mí ese día me entró uno de esos ataques de ansiedad que me solían dar hace tiempo, vaya, en febrero. Y se me cayó el mito ese de que los alemanes son organizados. ¡Mentira cochina! Total, que me tuve que empezar a buscar un puente bajo el que vivir. Menos mal que Saarbrücken significa “puentes del Sarre”, que si no…en fin, tras mandar correos que a día de hoy no me valen para nada porque me tengo que volver ya de la Sierra (lugar en el que soy inmensamente feliz, por si no lo sabéis…), llega el día 14 de agosto y nos toca venirnos a la Sierra. Mi sorpresa aumenta (bueno, tengo que reconocer que no recordaba a esta “persona” y tuve que leer un par de veces el nombre en la pantalla) cuando me encuentro un sms de una persona de cuyo nombre no quiero acordarme. Quizá no debería contarlo, pero como no me callo ni debajo del agua, y menos algo tan sumamente patético, pues lo cuento aquí, así me río cuando esté en Alemania muerta del asco. El caso es que no sé por qué le dio el volunto, supongo que porque se iba a la JMJ y temía que el Papa la echase por bicho y esas cosas…o quizá estaba acompañada de ciertas personas…espero que no usen el abrigo blanco en agosto.  El caso es que leí un “Hola, Luisela, sé que me odias y todo el rollo y no pretendo lo contrario. Sólo quería desearte suerte en Passau, que aprendas mucho y cuídate”. (Bueno, imaginaos el sms abreviado y escribiendo los nombres propios en minúscula, vaya) Me entró la risilla floja y un tanto malévola que me entra muy poquitas veces y por mi mente en ese momento pasó desde la más cruel de las torturas hasta el mandarle un simple “JAJAJAJAJAJAJAJA”. No sé, a una persona que os ha “puteado” (y perdón por el lenguaje, pero es la palabra que mejor corresponde a sus acciones) durante un año y medio, os ha estado echando en cara que no hayáis estado con ella en todo momento (¡eh! Después de un año de convivencia imposible, donde uno de sus actos fue despertarme a gritos y zarandearme estando con gripe A de esa ;D) se ha ido inventando que la has ido criticando con todo el mundo y, además, ha criticado a tu amiga con todas sus ganas… ¿qué le diríais? Ya por curiosidad. Pues aquí  la menda decidió mandarle un sms que ponía “No te odio, en realidad me gustaría hacer las paces porque me da mucha pena esto” :)
¡Es que soy tan buena! Es broma…acto seguido le envié otro en el que ponía “Epic fail y maximun trolling” por supuesto acompañado con una educada posdata donde le pedía que no volviese a contactar conmigo en su vida. Pero muy educadamente, para que no se diga.
No me gusta ser mala, pero me lo ponen a huevo. Ya que he tocado este tema, me gustaría agradecerle a Ate su twitt, y decirle que para grande ella, que después de ser ella la víctima, no ha borrado a nadie de facebook y sigue saludando por la calle a…esos seres. Lo siento, pero me niego a llamarlas personas. Y tengo mis motivos.
Pero volvamos a mi vida, ya que mi ego no me permite desviarme de ese tema, además, ya queda poco.
En la Sierra las cosas perfectamente. Un tiempo maravilloso y un safari a costa de avispas gracias a mi maravillosa raqueta de bádminton. También una botella de vodka negro y coca cola con Mary y Gonzalo  y unas cuantas partidas de Trivial. Y una queja a los de Movistar y sus módems de Internet. :]
Resumiendo, que este verano, quitando los asuntos alemanes, está siendo muy muy bueno.
Bueno, y lo dejo ya, que me voy a ver Hannibal Rising, una película que recomiendo a todos los fans de Hannibal Lecter. (Lo de que salga Gaspard Ulliel es un punto extra. Jajajajaja)

Tschüss für alles! (¡O como se diga!)


PD: Subiré fotos cuando Laura se digne a subirlas a Tuenti.