miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sous le ciel de Paris



A veces no me doy cuenta del aprecio que les tengo a algunas personas. Ni tampoco de cuánto las echo de menos.

Digo esto porque últimamente ando en una nube. O debería decir en una “nuage”. Faltan diez -nueve en breves- días para ir a París.
Quiero ir a París desde que tengo uso de razón. Es, por así decirlo, el lugar más maravilloso para mí sobre la faz de la tierra –sin contar la Sierra. Lo siento, pero ese siempre será el primero- y, como ya he dicho, es mi sueño.

Tiene la Torre Eiffel, el Sacre Coeur, los Campos Elíseos y todas las mil cosas que tiene esa ciudad. Y también está Disney.
Y vale, o sea, me voy a París, es como “joqueguayleche”. Pero este finde me voy a Heidelberg. Y ese viaje también es para decir “joqueguayleche”.
Pero hay algo entre esos dos viajes que marca la diferencia entre que diga “jo tía, que el sábado nos vamos a Heidelberg” y el “buah, que el tres me voy a París” es la emoción y las ganas que tengo de una cosa y de otra.
Heidelberg me apetece porque es una ciudad de cuento, está el mercado de Navidad puesto y es una visita casi obligada si estás en Alemania, con el permiso de Berlín, natürlich.
París…vale, sí, es un monumento en sí. Y sí, vale, vamos a ir a Disney. Pero…

¿Habéis visto Midnight in Paris? La última de Allen, que sale Marion Cotillard. Hay una escena en la que Owen Wilson le dice a Marion:
“Mi libro es una especie de… ¿Sabes qué? Esta noche, no me podría importar menos mi libro... 
Sólo quiero caminar contigo por París.


Creo que esa frase resume lo que siento hacia ese viaje.
Porque ahora París no es París en sí misma. Es el hecho de que voy a verlas, después de mucho tiempo.
Ya no es tan importante “ir a París”, es importante el “Jo, que vienen”.

Por cosas como ésta me doy cuenta de lo mucho que las echo de menos, y de que, aunque suene cursi, las quiero mucho.

PD: Siento mucho no haberos escrito. De verdad. Pero eso no significa que no me haya acordado de vosotras, ni mucho menos.



martes, 1 de noviembre de 2011

This is Halloween!


Buenas tardes-noches.
Primero de todo Glücklich Allerheiligen a todos. Y también a Felipe Juan Froilán, por eso de su santo. Y en realidad felicidades a todos los que creáis en estas cosas, porque hoy es el santo de todos.

Describiría la noche de Halloween pasada, pero fue un completo desastre, así que…Eso sí, tengo que decir que me encanta la gente con la que estuve. :)
En fin, cosas de Erasmus, no todo puede ser redondo.

Bueno, este post va a ser un poco de todo.
Empezaré diciendo que dar clases en la Uni mola. Mola mucho. Y si las chicas son simpáticas y hacen todo lo posible por hacerlo bien, es aún más increíble.
Continuo diciendo que voy a dejar la clase Elektrotechnik, por eso de que tiene mates. Y cuando elegí Traductores fue porque no quería volver a ver una fórmula matemática en mi vida.

¿Sabéis lo peor? Que esta mañana mi idea para pasar el día era quedarme todo el día metidita en la cama, viendo películas de Gaspi y de la Cotillard y llorar como una magdalena. Todo eso después de haberme leído alguna que otra leyenda de Bécquer.

¿Y sabéis qué?
Que me voy a eso.

Hale, con Gott.

PD: Cada vez soy más vaga y escribo entradas más cortas.
PD2: Añadiré una imagen Halloweenesca cuando mi ordenador se digne a funcionar.
PD3: Estoy engordando un montón. T.T